Páginas amigas

lunes, 22 de octubre de 2012


Panel Debate Público:
“Arte e Intervenciones Urbanas en el Espacio Salteño”
Lunes 29-10, 15hs., Aula C2 (U.N.Sa.)
La cátedra de “Antropología Urbana” de la carrera de Antropología de la Facultad de Humanidad de la U.N.Sa., invita a participar del panel-debate público sobre “Arte e Intervenciones Urbanas en el Espacio Salteño”.
Artistas invitados:
- Martín Córdoba (Muralismo, graffitería)
- María Laura Buccianti (Colectivo Artístico “Bien Criadas”)
- Noelia Gana (“Espacio Inverso”Teatro Antropológico)
- Julián Dabien (“Tic Pic” Espacio de Arte)
- Javier Cook (Muralismo, stencilería)
- Idángel Betancourt (“Espacio Inverso”Teatro Antropológico)
Coordina: Lic. Cecilia Espinosa (docente adscripta a la cátedra).
Teniendo en cuenta que “la ciudad” se (re)construye y (re)crea constantemente en y desde la vivencia misma de quienes por ella transitan y en ella dejan sus huellas, el objetivo de este panel-debate es reflexionara partir de las experiencias de estos artistas, y acerca de lo que implica tomar las calles como escenario. En el contexto de la creciente presencia del arte urbano, y las intervenciones artísticas en la ciudad de Salta, seguimos algunas líneas de indagación: ¿Cuáles son las intenciones y resultados de estas prácticas, y cómo se posicionan estas artes en el campo artístico salteño en general?; ¿qué nos proponen las intervenciones artísticas frente a la cotidianeidad del transitar las calles de la ciudad?; ¿cuál es el lenguaje que se inscribe en el espacio público a partir de estas intervenciones?; ¿cómo se trabaja lo artístico en los espacios urbanos?; ¿por qué elegir hacer arte en las calles, qué implica esta elección?; ¿cuáles son los aportes que puede hacer la antropología en el análisis de estos acontecimientos?.
Organiza: Cátedra de Antropología Urbana, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta.

“Wichí o no wichí, es abuso”



22-10-12 Rozanski es autor del proyecto que dio lugar a la ley que trata sobre abuso sexual infantil. “Hoy todos, wichí o no wichí, deben adherir a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño”, dijo a Página/12. Agregó que “a los 13 años es una niña”.”Una criatura de 13 años es una niña, no importa a qué cultura pertenezca, y no está en condiciones de ‘decidir libremente’ una relación sexual con el que, sin dudas, es su violador”, afirmó el juez Carlos Rozanski, autor de la ley de procedimientos para casos de abuso infantil. Además, “si se admite que el abuso infantil es aceptable en una determinada cultura, se abre la puerta para admitirlo en otros casos, como ya ha sucedido para cuando se dan ‘condiciones sociales de iniciación sexual temprana’, es decir, para las niñas pobres”.
“Los argumentos que pretenden exculpar a un acusado de violar a una niña sobre la base de supuestas costumbres aborígenes son basura”, afirmó, consultado por este diario, Carlos Rozanski, presidente del Tribunal Federal Oral Nº 1 de La Plata y autor del proyecto que dio lugar a la Ley 25.852, que modificó el Código de Procedimiento para casos de abuso sexual infantil. “No hay duda de que los pueblos originarios tienen su propia cultura y esto debe ser respetado, pero hay derechos de integrantes de esas comunidades que no pueden ser dejados de lado en nombre de esa cultura. En el caso de Lapacho Mocho (ver nota principal), esa criatura tenía derecho a un despertar sexual normal, acorde con su edad. Es regla que, en nombre de la defensa de un derecho, no se puede vulnerar otro superior. Por otra parte, no puede decirse que, hoy en día, esa comunidad permanezca aislada, como si viviera en una cueva sin contacto con el resto de la sociedad. Hoy todos, wichí o no wichí, deben adherir a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño: en la Argentina no se acepta que una niña tenga su despertar sexual con un individuo de mucho más edad que convive con la madre, un perverso, en una relación incestuosa, que inequívocamente está abusando de ella.”
“La Convención de los Derechos del Niño –continuó Rozanski– considera que se es niño hasta que se cumplen los 18 años. Lo establece así porque, desde que nace, la criatura atraviesa una serie de etapas evolutivas antes de llegar a la madurez completa. En el caso que examinamos no hubo posibilidad de consentimiento válido de la niña, ya que su decisión se basaba en lo que le habían hecho creer que es libre decisión. Una característica del abuso sexual infantil es la ‘normalización’: el abusador le dice a su víctima que es normal que tenga relaciones con su padre o con su tío. Y no son wichí: son abusadores comunes, y un argumento que usan para convencer a la criatura, sin necesidad de amenazarla, es que es ‘normal’. Y la noción de que en esa comunidad aborigen la adultez empieza con la primera menstruación es una basura que inventan para intentar darle una cobertura teórica: una criatura de 13 o 14 años es una niña, y el derecho internacional ha ratificado la Convención de los Derechos del Niño.”
“Además –destacó Rozanski–, cuando se sostiene que el abuso es aceptable por provenir de una determinada cultura, esto es inmediatamente transferido a la normalización de otras situaciones de abuso. Hoy es la comunidad wichí, mañana será un grupo familiar que puede estar integrado del mismo modo: una mujer, su concubino y una criatura que no es forzada en forma física sino que lo eligió ‘libremente’. Es un delito gravísimo, por más que se intente encontrarle una justificación cultural. Y esto da lugar a situaciones todavía más graves: así, los jueces Horacio Piombo y Ramón Sal Llargués le redujeron la pena a un abusador porque sus víctimas ‘pertenecían a una condición social en la que la iniciación sexual es más temprana’, es decir, porque eran pobres. Entonces, aceptar el argumento exculpatorio en el caso de Lapacho Mocho, aun cuando fuera de buena fe, es ofrecer un argumento para que, en otros casos, se normalice lo que no es normal.”http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/3-60888-2012-10-22.html
“En cuanto a que el abusador estuviera brindando protección a madre e hija, sucede que la inmensa mayoría de los abusos infantiles tienen lugar en el seno del grupo familiar, donde efectivamente el hombre está proveyendo alimento y recursos a su familia. Entonces, el argumento no es válido, ni para los no wichí ni para los wichí”, concluyó Rozanski.

Teleconferencia Lic. Carolina De Volder (IIGG-UBA)


El Pluriobservatorio de Alfabetización Académica, Prácticas Intelectuales y apacitación Docente de la Facultad de Humanidades (UNSa) organiza una actividad dedicada a la creación de revistas científicas y su proceso de visibilización. La misma está prevista para el día miércoles 14 de noviembre de 10.00 a 12.00 am (lugar a confirmar), la misma desarrollada a través de la modalidad de teleconferencia y estará a cargo de la Lic. Carolina De Volder (IIGG-UBA).
Esta actividad tendrá por objetivo fortalecer una serie de acciones que se llevaran a cabo para fomentar la creación de revistas científicas en nuestra Facultad.

Carolina De Volder, es Licenciada en Bibliotecología por la Universidad Nacional de Mar del Plata y Diplomada en Bibliotecología y Documentación por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente Coordina el Centro de Documentación e Información del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y es Responsable de los contenidos web de la Biblioteca del Docente, dependiente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Además es miembro del Sistema Nacional de Repositorios Digitales en Ciencia y Tecnología de la Subsecretaría de Coordinación Institucional y de la Secretaría de Articulación Científico Tecnológica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y Editora de E-LIS para la Argentina.

domingo, 21 de octubre de 2012


Publicado el 20/10/2012 21:48:34

La Provincia recurre a la Corte Suprema por el pago a Vanina Yapura


La Provincia recurriría a la Corte Suprema de Justicia de la Nación de manera extraordinaria, apelando el fallo local de abonar más de un millón quinientos mil pesos a Vanina Yapura Alderete.

Vanina Yapura
Vanina Yapura
Fuentes cercanas a la Fiscalía de Estado, aseguraron que es natural que esto ocurra en un Estado jurídico, si se tiene en cuenta que los pagos que efectúe la Provincia deben ser incluidos en los presupuestos anuales.
Si bien el propio fiscal Simón Padrós lo expresó por FM Aries, fundamentó ese recurso extraordinario, que se presentaría en un plazo no mayor a 10 días, en la necesidad que la Provincia debe tener sus pagos presupuestados.
En tanto las fuentes señalaron a Nuevo Diario que la propuesta a la familia Alderete estaba centrada en el reconocimiento de la deuda, pero inserta en la realidad económica de hoy, por lo que se les habría ofrecido el pago para el año próximo de manera escalonada.
"Aquí la realidad es que, esta no es la única deuda, ni el único juicio que la Provincia debe pagar, por tanto hay que ser justos con todos de tal manera que esos pagos tienen que figurar en la ley presupuestaria para el año 2013", señalaron las fuentes. Por su parte el fiscal señaló que "que se debía analizar si la Provincia tenía una responsabilidad en la desprotección de la familia".
Como se sabe la Provincia debería abonar el millón y medio de pesos a los Alderete, atento a que la Corte de Justicia de la Provincia ordenó su pago, entendiendo que si Roxana Alderete, madre de Vanina, efectuó más de cinco denuncias por violencia familiar, no se actuó en consecuencia.
Esa falta de acción llevó a que el padre de familia en una madrugada de horror, asesinara a su esposa Roxana, y a dos de sus hijos, dejando mal herida a Vanina, con solo 11 años. Las fuentes finalmente dijeron que este no sería el único juicio que se debe abonar por tanto si al resto de acreedores esperan hasta el año "más allá que el caso sensibilice, las actuaciones se deben efectuar tal como corresponde en estos casos".

Sin contradicciones

En tanto el jueves último el Gobierno Provincial representado por el ministro Julio César Loutayf y el fiscal de Estado Simón Padrós, se reunieron con familiares de Vanina Yapura Alderete, y tras el encuentro destacaron la buena voluntad de las partes. A su término Gobierno reconocía la deuda y daba su postura de abonar la cifra.
Al respecto, Nuevo Diario consultó al ministro de Gobierno Loutayf, sobre la decisión de la Provincia de acudir con un recurso extraordinario a la Corte Suprema, si no era una contradicción.
"Aquí no hay una contradicción es una de las `partes que no aceptó las posibilidades de pagos, por tanto se debe cumplir con los pasos jurídicos previstos", dijo
El funcionario agregó que por otra parte tras la reunión los Alderete tenían la palabra y que si ellos no están de acuerdo con la forma de pago, la Provincia debe sujetarse a sus finanzas , "la Provincia tiene voluntad de abonar la deuda, pero dentro de los parámetros que corresponden y en este caso es su inclusión en el Presupues-to 2013", enfatizó.
http://www.nuevodiariodesalta.com.ar/index.php?id_menu=11&id_categoria=20&F_id_item=7246

jueves, 18 de octubre de 2012

Salta La Corte ordenó entregar más de $700.000 a la joven, víctima de violencia familiar. La Provincia aún no confirmó el pago a Vanina Alderete

01:59 El Gobierno tiene que indemnizar a una chica que sobrevivió la noche en que su padre mató a su mamá y a sus hermanos menores.
VANINA ALDERETE PERDIÓ A SU MAMÁ Y A SUS DOS HERMANOS EN 2004.
Irma Caro, política de Joaquín V. GonzálezVANINA ALDERETE PERDIÓ A SU MAMÁ Y A SUS DOS HERMANOS EN 2004.


Tras el fallo inédito de la Justicia que ordenó indemnizar en más de $700.000 a una víctima de violencia familiar, la Provincia no confirmó ayer si aceptará la sentencia.

Vanina Alderete tiene 19 años y es la única sobreviviente de un emblemático caso de agresión en el hogar. En agosto de 2004, su padre asesinó a su mamá y a sus dos hermanos y la hirió a ella.
La Corte de Justicia de Salta consideró que el Estado debe resarcirla porque su madre, Rosana Alderete, había pedido ayuda a la Policía cinco veces debido a que su esposo la golpeaba y amenazaba. Sin embargo, nadie se ocupó de la situación.
Fuentes oficiales informaron ayer que el Gobierno de Salta intentaría acordar un plan de pago con Vanina y sus abuelos. El monto que se debe abonar es de $700.000 pero superaría el millón de pesos con los intereses.
El fiscal de Estado, Ramiro Simón Padrós, dijo a Cadena Máxima: “Tenemos 10 días para analizar si interponer o no el recurso extraordinario federal”. De esta forma, dejó abierta la posibilidad de que la Provincia lleve el caso a la Corte de Justicia de la Nación para que vuelva a evaluar si corresponde el resarcimiento, en lugar de aceptar lo dispuesto el Máximo Tribunal de Salta.
El funcionario no atendió ayer a El Tribuno para aclarar la postura del Gobierno. La Provincia ya había apelado en contra del fallo que, en primera instancia, había determinado que la víctima debía recibir más de un millón de pesos e intereses.
“Es un logro haber podido ganarle, en cierta manera, al Estado”, dijo ayer Vanina Alderete a los medios de comunicación. La joven contó además que el dinero le serviría para seguir estudiando. También recordó que la noche del crimen ella intentó defender a su mamá cuando su papá empezó a golpearla y que entonces el hombre atacó a todos con un cuchillo.
El homicida, Alberto Yapura, está cumpliendo una pena de prisión perpetua en la cárcel de Villa las Rosas y Vanina vive con sus abuelos maternos.
fuente \El Tribuno, 18 de Octubre 2012

miércoles, 17 de octubre de 2012

LITERATURA › SE VIENE LA COLECCION “NARRADORAS ARGENTINAS” “Son escritoras que se encontraban olvidadas”


La cordobesa María Teresa Andruetto, codirectora, junto a Carolina Rossi, de la colección, explica el sentido del “rescate” de autoras como Fina Warschaver, Libertad Demitrópulos, Amalia Jamilis, Elvira Orphée, Paula Wajsman y Andrea Rabih, tan interesantes como ocultadas.
Final del formulario
http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gifPor Silvina Friera
Un sexteto de acrobáticas escritoras sobrevuela el cielo de un enigma. La rueda del destino gira, impulsada por un compás que parece idéntico y glorioso como la eternidad. Pero la apariencia es una emboscada que no puede disimular ni reducir el abismo entre la alabanza y el silencio. Antes de que el olvido teja su filigrana, nace el culto de una pequeña pero vigorosa cofradía de lectores. Hubo un tiempo de ascenso y consolidación de seis magistrales autoras, de la mano de obras que transgredieron las leyes de la gravedad literarias. Fina Warschaver, Libertad Demitrópulos, Amalia Jamilis, Elvira Orphée, Paula Wajsman y Andrea Rabih regresan por la “revancha”, gracias a la colección “Narradoras Argentinas” que el sello cordobés Editorial Universitaria de Villa María (Eduvim) lanzará durante este año. Decir que nunca se fueron sería sólo una expresión de deseo. Sus libros se esfumaron de la faz de la tierra editorial, suelo tan mezquino como imprevisible. En el mejor de los mundos posibles, quedaron atrincherados en los polvorientos estantes de las librerías de viejo, hasta que un terco buscador –o buscadora– los rescató y volvieron a deambular secretamente. A esta desidia y omisión se añaden otras. Muchas han dejado o aún tienen textos inéditos.
El objetivo de esta colección anfibia –en soporte papel y digital– es rescatar y poner otra vez en circulación escrituras de narradoras relevantes de la literatura argentina, cuyas obras permanecen inéditas, olvidadas, agotadas o perdidas; acompañadas de estudios preliminares –de ensayistas del país o del extranjero– y con un recorrido bibliográfico de cada una de las escritoras. Se impone desglosar los títulos de “Narradoras Argentinas” para comprender la magnitud de la faena que están emprendiendo la escritora cordobesa María Teresa Andruetto y Carolina Rossi, directoras de la colección. La mamacoca es la novela inédita que dejó la genial Libertad Demitrópulos (ver aparte), que se publicará con prólogo de Nora Domínguez. El reconocimiento y otros cuentos, de Amalia Jamilis, incluye sus dos primeros libros de cuentos, Detrás de las columnas (1967) y Los días de suerte (1968), más un relato inédito que da título al libro, encontrado recientemente por sus hijas. El autor del prólogo es Elvio Gandolfo, infatigable difusor de la obra de Jamilis.
Hay silencios que asumen dimensiones catastróficas cuando obturan el puente con quien quizá sea una de las autoras “más secretas” del conjunto de narradoras recuperadas: Paula Wajsman. El primero en descubrirla fue Daniel Divinsky, cuando publicó Informe de París (1990) en Ediciones de la Flor; novela ponderada por Elsa Drucaroff y Angélica Gorodischer como “una de las escrituras más interesantes de esa década”, la de los años ’90. Ahora a través de Eduvim, editorial que dirige Carlos Gazzera, se lanzará la novela inédita de Wajsman, Punto atrás, preservada gracias a una amiga y a la sobrina nieta de la escritora, con prólogo de Susana Rodríguez. Andrea Rabih murió a los 34 años, en noviembre de 2001. Su Obra completa reúne los relatos de Cera negra (que publicó en Simurg, un año antes de su muerte), la novela inédita Todos contentos, y una serie de cuentos también inéditos en torno de la enfermedad, escritos en una carrera contra la muerte, agrupados bajo el título de Melanoma, prologados por Carlos Gamerro, escritor de su generación y amigo de Rabih (ver aparte). En el plano de las reediciones, la colección incluye Dos veranos, primera novela de Elvira Orphée, editada en 1956, con prólogo de la escritora española Rosa Chacel, el antológico artículo que le dedicó en la revista Sur, en 1957. Y el libro de cuentos El hilo grabado (1962), de Fina Warschaver, prologado por Drucaroff, principal divulgadora de esta escritora, militante socialista, feminista y autora de libros de ficción, ensayos literarios e históricos.
Andruetto, directora de la colección “Narradoras Argentinas”, subraya que para poder concretar este proyecto contaron con todo el apoyo y la confianza de los herederos, y con el entusiasmo de los prologuistas convocados, “apoyo y entusiasmo sin los cuales esta tarea hubiera sido imposible”. Y anticipa que ya están realizando los contactos necesarios para editar más obras agotadas o inéditas de las mismas escritoras y otras de valor excepcional, “escritoras que se encontraban, a nuestro juicio, olvidadas”. La propuesta de recuperación –revela Andruetto– no incluye a autoras del siglo XIX porque hay otro espacio editorial, la colección “Las Antiguas” del sello Buena Vista, que las reúne. El punto de partida cronológico de la colección postula hurgar en las narradoras que comenzaron a publicar hacia la década del ’30 del siglo pasado en adelante, en lo que se podría considerar, pese al tiempo transcurrido, “mujeres atravesadas por conflictos e intereses próximos a nuestra contemporaneidad”.
“Nos interesa tanto la calidad de esas escrituras como su diversidad, cuentistas o novelistas de diversas líneas estéticas, diversos posicionamientos ideológicos, diversas trayectorias políticas y privadas, diversas extracciones sociales, culturales, geográficas”, resume Andruetto a Página/12. “Este abanico de enorme riqueza nos obliga a barrer de un plumazo los clichés y cotos de lo femenino.” La lupa está enfocada hacia el enorme potencial de escritoras que produjeron y editaron en las décadas del ’50 al ’70 y que –como apunta la directora de la colección– “debieron romper varios techos de cristal”. Después serían “arrancadas de cuajo de la circulación literaria nacional” con la llegada de la dictadura y luego, por infinidad de razones, “ya no regresarían al campo literario con la recuperación democrática”.
¿Escribirían para conjurar la muerte? Quién sabe; la pregunta, inscripta con mayor o menor fuerza en el horizonte de inquietudes lectoras, no puede esquivar una doble paradoja: quienes formulan el interrogante y las autoras han tenido y tienen conciencia de la finitud. El inventario de escritoras desplazadas al desván de los recuerdos es como una llaga en el rostro de la literatura argentina. Un tiempo las exalta, las reconoce y legitima; otro, en cambio, las abandona en el mar de la indiferencia. El rostro de Jamilis (1936-1999) es el de una diva trágica, una suerte de Irene Papas más bella. En las fotos, sus ojazos destilan una pátina de tristeza. O de melancolía. Como lo repitió tantas veces Gandolfo, Jamilis tiene al menos una decena de cuentos “maestros y contundentes”. Lejos de gravitar por el efímero universo de las ediciones de cabotaje, sus libros fueron publicados por sellos como Losada, Emecé, el Centro Editor de América Latina, Legasa y Catálogos: Detrás de las columnas (1967), Los días de suerte (1968), Los trabajos nocturnos (1971), Ciudad sobre el Támesis (1988) y Parque de animales, respectivamente. Los relatos de esta escritora que nació en La Plata pero se radicó en Bahía Blanca, donde murió, han sido incluidos en prestigiosas antologías editadas en la Argentina, Alemania, Estados Unidos y México.
Libertad Demitrópulos (1922-1998) lo hizo. “¿Qué otra escritora argentina ha alcanzado en las últimas décadas las cimas de perfección que se pueden leer en Río de las congojas (1981)?”, se pregunta Nora Domínguez. “El yo de Libertad viajó, mutó, se dispersó en historias de mujeres de distintas épocas, tierras, razas y clases sociales, mujeres que experimentaron las diversas peligrosidades de enunciarse con un yo: heroínas, criollas, españolas, indias, inglesitas engañadas. En esta construcción variada y dispersa se sostiene en parte el valor de su escritura.” A fines de los años ’40, una joven Demitrópulos, que hacía nacido en Ledesma (Jujuy), llegó a Buenos Aires. Pronto comenzó a trabajar en el Hogar Escuela Eva Perón, donde conoció a Evita, de quien escribiría una biografía, publicada en CEAL en 1984 y reeditada por Ediciones del Dock. Entonces ya era una “peronista visceral”, metamorfosis que se produjo cuando vio cómo eran explotados los trabajadores de la zafra en el Ingenio Ledesma. Autora de Los comensales (1967), La flor de hierro, Sabotaje en el álbum familiar (1984) y Un piano en bahía desolación (1994), entre otras novelas, en Río de las congojas narra desde una perspectiva polifónica la segunda fundación de Buenos Aires a través de las voces de dos mestizos, una criolla y un negro. Huérfanos, marginales, bastardos y prostitutas abundan en toda su narrativa; son voces que resisten la exclusión, que piden “reescribir la historia”.
Hija menor de una familia de inmigrantes polacos, Paula Wajsman nació en San Juan, en 1939. A los cuatro años, después del terremoto, se trasladó a Buenos Aires. Estudió Psicología, practicó el psicoanálisis, la traducción y la investigación social. Vivió en Francia y en Estados Unidos. Amiga y consejera de Manuel Puig, vinculada afectivamente con Osvaldo Lamborghini, Wajsman publicó una sola novela en vida, Informe de París, en 1990, cinco años antes de su muerte, en 1995. “No quiero hacer misterios: estoy enferma, tengo ‘unos meses’ de vida. No sé cuántos. De ahí que me haya vuelto una especie de punk (‘No future man’, le dijo al poeta Jorge Naparstek en una carta). Por favor no tengas pena por mí: estoy viviendo, a pesar de todo, una de las épocas más felices y fecundas de mi vida, aunque lo sea en un aspecto muy restringido, ya que no laburo –tengo plata para vivir también ‘unos meses’– y me dedico casi exclusivamente a escribir.” Además de la novela Punto atrás, dejó inéditos dos libros de poesía y cerca de sesenta cuadernos manuscritos con poemas, relatos de viaje y un libro de cuentos titulado Crónicas e infundios.
Fina Warschaver (1919-1989), valiosa narradora, dramaturga, poeta, ensayista y música casi desconocida, ha sido redimida de la buhardilla de la “figura solitaria” de la literatura argentina, aquella que parece no pertenecer a ninguna escuela –y a ninguna época–, por Drucaroff. Warschaver provenía de una familia de inmigrantes ruso-judíos que a comienzos del siglo XX se habían radicado en el Litoral argentino, huyendo de las persecuciones y los pogroms de la Rusia zarista. A mediados de los años ’30 inició su militancia política en el ala izquierda del Partido Socialista, nucleada en la revista Cauce. Participó activamente en los movimientos feministas, se vinculó con Salvadora Medina Onrubia, colaboró en el Movimiento Femenino Antiguerrero y, más tarde, en la Unión de Mujeres de la Argentina. La condición de la mujer sería, años después, uno de los ejes de su producción literaria. “Mamá era un ser raro, de la estirpe de las amazonas. Como mi abuela y mi bisabuela, afectadas por la fatalidad de su destino femenino”, dice Amós, alter ego de Fina y personaje que recorre y enlaza los cuentos de su libro Hombre-Tiempo (1973). Su primera novela, El retorno de la primavera (1947), fue ponderada en su momento por el diario La Prensa como la aparición de un nuevo Roberto Arlt en la literatura argentina.
Elvira Orphée (San Miguel de Tucumán, 1930), que emigró a Buenos Aires a fines de los años ’40, publicó su primer relato, “La calle Mate de Luna”, en la revista Sur, en 1951. Leopoldo Brizuela lo define como un “extraordinario cuento coral sobre las sospechas y chismes que un barrio tucumano va elaborando, a medida que avanza el calor, acerca de una familia de forasteros porteños”. Esta escritora con una obra extrema por su originalidad es autora de las novelas Aire tan dulce (1956), En el fondo (1969) y Su demonio preferido; y de los libros de cuentos Ciego del cielo (1991) y Las viejas fantasiosas (1981), entre otros títulos.
Aunque la colección “Narradoras Argentinas” está dirigida a un público amplio, “tenemos la mirada puesta en la formación universitaria, en los lectores interesados en literatura argentina y en literatura de género”, aclara Andruetto. “Queremos acercar a lectores de las nuevas generaciones –y también a los de mi generación– escrituras excepcionales y en cierto modo olvidadas que dan cuenta de aspectos muy diversos de nuestro devenir.” Muy pronto los lectores podrán descubrir en las páginas éditas e inéditas de estas formidables narradoras una música remota, pero envolvente.
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-24401-2012-02-20.html

lunes, 15 de octubre de 2012

Presentación del Libro: “Ayahuasca: Medicina del alma”



Diego R. Viegas y Néstor Berlanda
Martes 16 de octubre, 20hs en el Salón A del Centro Cultural “Holver Martínez Borelli” – Alvarado 551
La Escuela de Antropología de la Facultad de Humanidades de la UNSa invita a la presentación del libro “Ayahuasca: Medicina del Alma” de Diego R. Viegas y Néstor Berlanda a realizarse el próximo 16 de octubre a las 20 hs. en el Salón “A” del Centro Cultural “Holver Martínez Borelli” con la presencia del autor, el Lic. Diego R. Viegas y el Ypayé Tupí-Guaraní (chamán) Aguarapire, cacique de la comunidad Yacuy – Salta.
El próximo martes 16 de octubre a 20hs en el Salón “A” del Centro Cultural “Holver Martínez Borelli”, se presentará el libro “Ayahuasca: Medicina del Alma”, Editorial Biblios – Buenos Aires (2012); con la presencia de su autor Néstor R. Viegas y del Ypayé (chamán) Aguarapire
En la última década, La Argentina no ha quedado ajena al fenómeno global de la expansión y difusión de una pócima de plantas amazónicas conocida por su nombre quechua “Ayahuasca”. Aquél mágico brebaje que hasta hace unos 50 años sólo circulaba entre los pueblos originarios de la selva, hoy se populariza en los medios de comunicación masivos, redes sociales, y sitios web, y se ofrece en talleres terapéuticos, sesiones religiosas o excursiones turísticas. Para los nativos setrata de una “Planta Maestra” que, lejos defacilitar “alucinaciones”, ayuda a percibir la realidad tal cual es, otorga sanidad, fortaleza espiritual y confrontación profunda con los abismos psicológicos, y permite a los chamanes que la emplean hacer diagnósticos, tratar dolencias o formular presagios. Los estudios científicos demuestran que la bebida -que contiene la fantástica molécula DMT- suscita un estado ampliado de conciencia durante el cual pueden emerger contenidos emocionales inconscientes y reprimidos de carácter biográfico, manifestarse imágenes transpersonales y transculturales, o lograrse la sensación de conciencia expandida. Los autores abordan botánica, química, geografía, etnografía, historia, psicología, psiquiatría y aspectos jurídicos de la ayahuasca. Sus sorprendentes conclusiones están avaladas por estadísticas propias y testimonios de voluntarios que describieron tanto sus efectos terapéuticos como sus secuelas más allá de la conciencia de ego.
Sobre los autores:
Diego R. Viegas: Abogado y licenciado en Antropología Sociocultural por la Universidad Nacional de Rosario. Especializado en antropología cognitiva y de la conciencia (transpersonal). Docente en la cátedra Etnografía del Conocimiento (Facultad de Humanidades y Artes, UNR). Profesor invitado en la maestría en Diversidad Cultural de la Universidad Nacional de Tres de Febrero y titular de la materia Antropología Cultural en la Escuela de Museología de Rosario. Ha efectuado trabajos de campo en comunidades mazatecas y zapotecas de México, junto con chamanes shipibo-konibo, lamistas y shuar de la selva amazónica, y en la Sierra y Costa Norte del Perú, así como también con sanadores del noroeste argentino. Vicepresidente y secretario de la Fundación Mesa Verde.
Néstor Fabián Berlanda: Médico psiquiatra docente de la cátedra Psiquiatría Adultos y de la carrera de posgrado en psiquiatría de la Facultad de Medicina (Universidad Nacional de Rosario). Ex subdirector del Centro Regional de Salud Mental “Dr. Agudo Ávila” de Rosario (2001-2003), donde actualmente ejerce su profesión. Investigador en etnopsiquiatría, estados ampliados de conciencia, culturas precolombinas, y aplicación potencial de plantas sagradas en psicoterapia. Presidente de la Fundación Mesa Verde (Rosario). Ha publicado Los extraños (con Juan Acevedo, 2000)